miércoles, 25 de noviembre de 2009

Coqueteo insular




4 comentarios:

.M dijo...

.


quiero una muñeca así
para sacarme fotos
con ella.


.

Señor Posmópolis dijo...

bésame como el peso y el paso de un caracol

Felipe Smides dijo...

mientras duermen los muñecos hay caracoles que despiertan llenos de baba y en su juego interior zigzaguea siempre el peso de sus laberintos que yacen tirados en el suelo como circulares calcetines rayaditos.

La paciente nº 24 dijo...

Le pesan los ojos del rimel o la ternura. Siente el cosquilleo del aire atrapado entre la dúctil antena y su mejilla. Por primera vez es ella quien más se baba.