miércoles, 30 de septiembre de 2009

Espiritualidad






Decir que el lenguaje no alcanza.
Las palabras son trampas
de sí mismas.

2 comentarios:

Felipe Smides dijo...

qué pasa si al cerrar los ojos miro entre-sueños las hojitas sueltas?

Señor Posmópolis dijo...

hablo de mis trampas, de mi dificultad para hablar del amor.