* El vacío es un absoluto con el que me levanto todos los días.
lunes, 16 de noviembre de 2009
A propósito de una fotografía borrada por su fuerza
Cuando el ojo se enamora
queda el momento perpetuado
como engaño al iris
o nostalgia inmisericorde.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Chiqui:
Osito Bello:
Anoche volví a soñar contigo; pero no contigo, sino con tu cuerpo. Dormías sobre la tierra sabiendo que adentro estaba tu corazón. Yo excavaba y lo mordía, aún sosteniéndolo entre las manos y lo veía latir, como si mis dientes fueran capaces de devolverte la vida.
miércoles, 21 de octubre de 2009
martes, 20 de octubre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
Introducción
Eso que me dijeron alguna vez:
Sábado de una alumna dispersa
miércoles, 14 de octubre de 2009
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Que duermo entre las frazadas porque las sábanas me dan frío
Moda y Pueblo
martes, 13 de octubre de 2009
La boca de los músicos
Los músicos portan en su morfología un rictus facial inherente que asume el vértigo de la improvisación al momento de ejecutar(se) sobre el escenario. Esa cosquilla hecha lumbre escapa al dominio consciente. La cantidad de movimientos involuntarios surge por una destreza focalizada más allá de sus ángulos de alcance. El fenómeno es experimentado por un público más o menos presente desde el fervor de la representación. Lo más maravilloso de todo es que la contracción bucal trasciende los espacios de lejanía, invitando a ser parte de su deslinde. Hoy por hoy existen labios asiduos al verbo, a la esquina borrada de los deseos, al rechazo que supone la abulia, el momento de ocio, la inmediatez de la lengua (¿estática o no?) bajo el paladar. Sea como fuere, los músicos portan en su morfología un rictus facial inherente, cosido y trazado con agujas de sangre y de sal.
sábado, 10 de octubre de 2009
El cuerpo es un animal extinto
- Tu manera de ser, el carácter de una persona, es mi debilidad, igual que la creatividad. Eso para mí está por sobre los cánones de belleza. No necesito adaptarme si lo que amo es la selva, la sangre.
viernes, 9 de octubre de 2009
jueves, 8 de octubre de 2009
(La biografía es un tejido de nombres)
Ximena
Varánido
Entonces vimos
*Este animal es un reptil cazador al acecho (carnívoro oportunista) y carroñero que, para matar, no tiene que atrapar a su presa, sino que basta con que la muerda una vez, ya que su saliva tiene enzimas anticoagulantes y hasta 82 tipos diferentes de bacterias que provocan una paralización y una septicemia en su presa, que muere a las pocas horas. Entonces, el dragón de Komodo sólo tiene que seguir el rastro de su presa, y comérsela. Para mayor eficacia de su mordedura, por evolución, los varanos de Komodo han desarrollado una dentadura compuesta por largos dientes curvos que poseen su borde cóncavo posterior ligeramente aserrado, esto y la gran fuerza que cada unos de estos dientes puede ejercer (provocando heridas casi "quirúrgicas" ya que la mordedura total de la mandíbula de un varano de Komodo es relativamente modesta, mientras que la presión de cada uno de sus dientes es muy fuerte) facilita la profunda penetración del mordisco atravesando la piel y gran parte de la musculatura de la presa con lo que contamina rápidamente la sangre de la víctima así como la debilita por la hemorragia.
Luego de haber acechado y mordido a su víctima, que por lo general suele tener un tiempo suficiente como para huir gravemente herida hasta cierta distancia, los varanos de Komodo siguen su rastro aprovechando su lengua bífida que -como en el caso de los ofidios- les permite un sentido del olfato direccional (comparable al de una visión estereoscópica); luego al encontrar a la víctima agonizante la devoran. Cuando sus víctimas son grandes éstas son devoradas por varios dragones de Komodo al mismo tiempo; estos reptiles pueden ingerir el cuero, los huesos y hasta las pezuñas de sus presas.
Los dragones de Komodo pueden alcanzar una velocidad equiparable a la del trote humano (unos 20 km/h) pese a sus patas cortas y cuerpo bastante pesado y macizo, para llegar a "trotar" poseen una excelente capacidad aeróbica ya que el corazón de estos animales en tales circunstancias puede dividirse en solo dos ventrículos (como si fuera el corazón de un ave) lo que le da más eficacia aeróbica, tal eficacia se refuerza al poseer estos animales un dispositivo óseo en su alargado cuello que les permite expandir el ancho de su traquea y así poder inhalar y exhalar con gran eficiencia el aire que respiran.
Generalmente se movilizan en grupos de 2 a 10 dragones. Este varano es el mayor superpredador de su hábitat por lo cual (excepto el humano) su mayor rival sería otro dragón de Komodo.
Las luchas entre machos puede ser una mera demostración de fuerza, o un combate en serio. Los dos adversarios se levantan sobre sus patas traseras, normalmente aguantándose sobre el otro contrincante, y se arañan, se dan coletazos o se muerden.
Los dragones de Komodo no muestran demasiada actividad durante las horas de máximo calor del día, convirtiéndose en auténticos cazadores en las horas crepusculares e incluso a primeras horas de la noche. Se han registrado carreras de corta distancia para atacar a algunas presas que han superado los 20 kilómetros por hora, aunque siempre en pequeñas distancias, utilizando de modo más efectivo el ataque por sorpresa, normalmente junto a fuentes de agua. Los adultos en su hábitat natural se alimentan con cabras, cerdos, jabalíes, ciervos, perros y búfalos, aunque han llegado a matar y a comerse a las personas, en especial a los niños.20 Los jóvenes se satisfacen con ratas, pájaros, pequeños lagartos e insectos.
Dentro del agua, estos reptiles muestran unas excelentes cualidades natatorias, llegando a desplazarse entre islas con extraordinaria facilidad.
Recientemente, científicos de la Universidad de Melbourne han encontrado un complejo sistema de glándulas productoras de veneno en el cráneo de los dragones de Komodo. El veneno de esta especie provoca una severa pérdida de sangre causada por un agente anticoagulante que posee y provoca un 'shock' en la presa que termina por matarla. Se trata de un compuesto muy similar al de muchas serpientes.
*Fuente: Wikipedia (que se disculpa por la mala redacción)
miércoles, 7 de octubre de 2009
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El deseo engendra el deseo. Su memoria como una enredadera adhiere los canales donde la sangre hirviera. Después palpita el pulso acelerado ensanchado el circuito del púrpura fluido que nos une: te alimentas porque yo te alimento de mi aire respiras y si duermes la onírica visión que te atormenta la asimilas de mí en mi cinema.
lunes, 5 de octubre de 2009
...
La mujer no es sencillamente lo "otro", en el sentido de algo situado más allá del horizonte masculino, sino lo "otro" íntimamente relacionado con el hombre como imagen de lo que él no es y, por lo tanto, un recordatorio constante de lo que sí es. El hombre, consiguientemente, necesita de este "otro". Aun cuando lo desprecie, está obligado a dar una identidad positiva a lo que considera como no-cosa. Además de que su ser depende parasitariamente de la mujer y del acto que la excluye y la subordina. Una razón por la cual dicha exclusión es necesaria es que la mujer, después de todo, no puede ser tan totalmente "otro". Quizá sea signo de algo que se halla en el hombre mismo y que el hombre necesita reprimir, expulsar más allá de su ser, relegar a una región tranquilizadoramente desplazada más allá de sus propios límites definitorios. Quizás lo que esté fuera también en alguna forma se encuentre dentro, quizá lo extraño sea también íntimo, de manera que el hombre necesita vigilar la frontera precisa entre uno y otro terreno con el cuidado que acostumbra porque siempre puede ser violada, porque siempre ha sido violada y porque es mucho menos precisa de lo que parece.
Valdivia
Algo hay en esta ciudad
sábado, 3 de octubre de 2009
(No hay nada plenamente presente en los signos)
Caminar por el cuerpo
Caudal
No sé qué soñé
(Lo que para algunos parece obvio, para otros no lo es)
No hay concepto que no se encuentre enredado en un juego sin término fijo en torno a la significación, horadado por fragmentos y marcas de otras ideas. De este juego o movimiento de los significantes salen ciertos significados a los que las ideologías sociales elevan a una situación privilegiada, o que se convierten en centros en torno de los cuales otros significados están obligados a girar.
viernes, 2 de octubre de 2009
miércoles, 30 de septiembre de 2009
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Ante la pregunta de por qué no ha habido mujeres filósofas puede responderse entonces que no han hecho filosofía desde el espacio delimitado por la filosofía clásica sino desde otras zonas, y si se lee o se escucha su discurso como discurso filosófico, puede operarse una transformación de la reflexión. Lo mismo ocurre con la práctica científica y política (...) Ahora se entiende que estos géneros menores (cartas, autobiografías, diarios), escrituras límite entre lo literario y lo no literario, llamados también géneros de la realidad, sean un campo preferido de la literatura femenina.
*
22º a la sombra.
martes, 29 de septiembre de 2009
Se sabe que en la distribución histórica de afectos, funciones y facultades (transformada en mitología, fijada en la lengua) tocó a la mujer dolor y pasión contra razón, concreto contra abstracto, adentro contra mundo, reproducción contra producción; leer estos atributos en el lenguaje y la literatura de mujeres es meramente leer lo que primero fue y sigue siendo inscripto en un espacio social. Una posibilidad de romper el círculo que confirma la diferencia en lo socialmente diferenciado es postular una inversión: leer en el discurso femenino el pensamiento abstracto, la ciencia y la política, tal como se filtran en los resquicios de lo conocido.
Josefina Ludmer. Las Tretas del débil.
jueves, 24 de septiembre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Carita de Colibrí:
Yo no sé si buscarte incansablemente
Roscala:
Aún muerta
Sístole
Me dice
martes, 22 de septiembre de 2009
Tarjeta Postal
Me decías que no me enamorara de tu hermana menor,
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Albacea
Querer quedarse queriendo irse
Antología
Fatamorgana
1.
Estoy viviendo en un lugar
donde los perros abren las puertas.
A media mañana,
halos fantasmales se sientan sobre mi cama
pareciendo accidental el roce de los cuerpos.
En mi habitación,
el sol enceguece las palabras
y ya no encuentro adjetivos
ni siquiera
para una hoja de croquis.
Aquí el frío es atroz.
Me acuesto con una chaqueta de fieltro
y a medianoche despierto tiritando
(Entonces los fantasmas me calman)
En mi pieza
hay una ventana hexagonal.
En la noche acoge siluetas de gatos
que dejan de ser vagabundos para reconocerte.
Dentro de la casa
los fantasmas sueltan sus animales
y nosotras no comprendemos
si los felinos cachorros que vemos
son pura invención
o invitados especiales.
A veces anidan bajo la escalera
o se entregan a un maullido
sobre el sofá.
2.
Estoy viviendo en un nuevo Macondo
donde nadie fabrica pecesitos de aluminio
Acá traje mi cuerpo y lo que sobraba
para ver si en realidad
encontraba las piezas faltantes.
Toda vida supone una pequeña muerte.
Los fantasmas dicen uhhhhhh
y retornan a su río de lágrimas.
Continuidad
No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitación llena de ojos. Quién dentellea con una boca de papel. Nombres que vienen, sombras con máscaras. Cúrame del vacío -dije. (La luz se amaba en mi oscuridad. Supe que no había cuando me encontré diciendo: soy yo). Cúrame -dije.
Relativismo personal
- Tú sabes que a veces, cuando te duchabas con el agua relativamente helada, me gustaba ver cómo te vestías, y viceversa.
lunes, 14 de septiembre de 2009
Canibalismo
Toda la mañana
la vida ha sido
Una sombra es sombra
y ya paréntesis de sí misma
adosada mutilada simbiótica
en la ribera de sus fuegos el roce
la similar presencia anecdotaria
una revelación implícita en el quejido la maraña la iniciación
Biósfera
¿Y qué más da
domingo, 13 de septiembre de 2009
Palabra espinal
El gato en el muro maullará siempre y cuando el hocico y el trazo sean lo suficientemente generosos, no sólo en extensión, sino también en diámetro.
El primero sube y baja sigilosamente para apoderarse del filo de la noche, que antes de cualquier imprevisto apuñala nuestra alucinación.
Cuando ambos gatos se encuentran, encorvan sus lomos en forma de S y C; y antes de engrifarse, comulgan con la escarcha de sus pliegues. (Han estado dormidos sobre la nieve)Distinguir al gato macho/gato hembra. Dejar que sucedan entre las variaciones de la casa.
Inventar la sordera con que la alquimia los convoca.
Todo está muerto de noche, salvo las palabras que escriben con sus vértebras.
Los felinos giran, ruedan, se amalgaman.
Esconden tildes, dibujan locomotoras.
Cada gato se multiplica en apariencia (sombra china; casualidad de hielo)
El primero recorre una mañana de fibras.
El segundo regresa a su lugar (los niños despiertan)
No es lo mismo dibujar un felino en el borde de la escalera, que bajo la cama.
Vademécum*
Me dice
que a su vez
el médico le ha dicho
que gente como yo
amenaza la sanidad mental
y que en sus barrios
el suicidio
es una derrota
tibiamente exhibida por nosotros,
que patéticamente
le debemos al Estado
una excusa
en favor
de nuestro mantenimiento.
Delirar después del sueño
Se reescribe con un trozo de desconocimiento, dependiendo del complejo del tiempo y del resto de lecturas que hayan subvertido a la pupila. Porque el ojo reverdece el influjo de aquellas voces quebradas o enteras advenidas con la segunda aproximación, incertera como las narraciones siguientes; todas animadas por un afán escurridizo de hacerse fluídas y filudas al tacto. Porque sin querer las letras se desparraman encima de los cuerpos, y cada vez tildan estrofas de pliegues inexplorados.
1.
Oh, Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pintos o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos fríos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el cielo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allí lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkyria.
Humus
Éramos casuales; habituados a la trashumancia. Estábamos cegados por el ansia del vértigo. La marca del fuego en la urbe. La enfermedad escrita desde el consumo de la flama. Repetíamos un bosque, una llave, la primera hoja en blanco desperdiciada por azar. Y recordábamos paraguas. Solíamos llover sobre los ojales cerrados.
Nuestro símbolo patrio
Una persona como yo de la noche a la mañana debería amanecer muerta, porque es tanto el animal teñido de biográfico, que el desprendimiento sanguíneo impera.
domingo, 6 de septiembre de 2009

Discontinuo
Esta lluvia
(cristales de carnecitas abandonadas)
todo sitio
toda esfera particular
Granizo de cuerda vocálica
y tú
apretando mis paredes con tu espalda
heredero a horcajadas
las piernas
Mi lengua rosácea
te enreda
coralitos al cuello.
Dígamelo todo (En poco más le diré cómo me escribirá con confianza). Y cuando me conozca y el edificio dorado se derrumbe, sea honrado y dígamelo también.
Yo no le pediré sino eso: lealtad. Nada más. Yo lo sufriré todo: El no verlo, el no oírlo, el no poder decirle mío, porque mío no puede ser; todo, menos que juegue con este guiñapo de corazón que le he confiado con la buena fe de los niños.
Sane. No haga desarreglos; no se desabrigue; no ande demasiado; levántese tarde; no se exalte, coma abundantemente.
Espero con ansias su carta. ¡No sé de su corazón hace tanto tiempo! Como sus cartas me dicen poco de él, se me antoja extraño, lleno de otros sentires, consumido de otra fiebre, repleto de otras cosas. ¡Si yo pudiera creer un momento siquiera que al menos hoy es mío, bien mío! Si en este momento de ternura inmensa te tuviera a mi lado, en qué apretado nudo te estrecharía, Manuel!
Hay un cielo, un sol y un no sé qué en el aire para rodear sólo seres felices. ¿Por qué no podemos serlo? ¿Lo seremos un día?
sábado, 5 de septiembre de 2009
Balbucea
delirio en la mixtura de sus cuerpos
tan famélicos nocturnos disociados
afilados como los hocicos de los perros.
Los niños vociferan
que desean ladrar
y caminar a horcajadas sobre el primer exilio.
Esta levedad
los hace vulnerables
ante los terrores nocturnos
y las madres les gritan que no,
que basta, que bueno
tirándoles el pelo
antes de jugar.
Apátrida
(Si tú me dices
que mis palabras
te dilatan los agujeros
no es que yo no entienda
sino que me duele la llaga
con que me abres
los sustantivos en las piernas
para retraer
tu sabrosa costumbre
de hacerme recordarte
como un anzuelo cuya carne
me hace víctima
de tu ausencia de Pez)
Margioella
Cada vez encinta. Toda probable modificación es el cuerpo enredado en pelos en patas en señuelos que la saliva muerde, porque la saliva será un animal sin domesticar que duele quema rasguña las excepciones los ritos la lengua.
Lotman
Esa palabra al borde de los orificios. La faena posterior al llanto. Claves de espejos; sustancias improbables. La hora. La certeza de saberse animales vejados. Aquella tácita lumbre de sus entrañas.
(Imposible que la merma
les cubriera
los fragmentos calcinados)
(La fidelidad está vedada esta noche)
El texto Arcada, de Carolina Vega, examina las condiciones de una poética del subalterno, de aquellos que no caben dentro del relato establecido para la modernidad, y que, desplazados hacia la frontera y el límite de toda territorialidad, muestran sus cuerpos frágiles y “bastardos“; sucios, irreverentes y contaminados en la ciudad posmoderna, dominada por las exigencias del mercado comprador, ligado a una cultura blanca, que somete y controla los gestos de la épica o la canción sudaca.
viernes, 28 de agosto de 2009
Allì donde la letra busca dar a luz
1. La fuerza del cariño
La palabra transita y busca, para enunciarnos desde todas sus aristas los espacios atomizados. Desde una mirada implacable, los dedos, las manos, son pequeños y delicados instrumentos que hurgetean buscando la sustancia. Una y otra vez, son sus dedos los que nos sumergen en un territorio donde solo hay cuerpos, pliegues, carne, sólo trozos, pedazos, partes.
miércoles, 12 de agosto de 2009

Lanzamiento de Arcada, mi primera obra autorial
Con la presentación de Eugenia Prado.
Jueves 13 de agosto.
19:00 hrs.
Bar Thelonious
(Bombero Núñez 336. Barrio Bellavista)
Entrada Liberada.












