
Ruido blanco es un vuelo nocturno;
nervadura de rincones que florecen
ajenos al bamboleo de un secreto
que no voy a contarte aún.
No es el aroma
sino esa lengua
con que la tranquilidad nos explaya
lo que me tienta a urdir
una memoria en torno al fuego.
Tú me dices que ruido blanco es un ovillo
atado a las articulaciones de mi cuerpo
y yo te invento una respuesta
basada en los artículos que te definen.
Por eso, ven.
(Ruido blanco es un vuelo nocturno;
nervadura de rincones que florecen
ajenos al bamboleo de un secreto
que no voy a contarte aún)
Fotografía: David Velez. Baltimore, 2008.
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